¡Cuidado con el neumococo!

¡Cuidado con el neumococo!

El neumococo es una bacteria patógena, o llamada también diplococo. Es una de las bacterias más virulentas, agresivas y peligrosas.

Los neumococos son muy comunes entre los niños pequeños que sin saberlo se convierten en los portadores. El hábitat de neumococos es mucosa en la garganta y en la nariz. Un niño portador no tiene que enfermarse, especialmente si se encuentra en buen estado de salud. Pero cuando la inmunidad baja y el organismo de hace más débil, las bacterias que antes eran latentes, pueden atacar, penetrando por ejemplo el oído medio o senos paranasales y causar infección invasiva.

Tipos de infección

Los neumococos causan infecciones de diferentes grados de peligro, que se pueden dividir en las infecciones no invasivas e invasivas.  Las infecciones invasivas son menos graves, pero más comunes, e incluyen: neumonía, sinusitis, otitis media y la conjuntivitis. Se estima que el neumococo es la causa más común de neumonía bacteriana en adultos.

Infecciones neumocócicas invasivas son menos frecuentes, pero el grupo de infección mucho más grave. En este caso las bacterias se transportan desde el sistema respiratorio a la sangre (llamada Bacteriemia), u al otro fluido corporal. Entonces, la infección neumocócica puede extenderse, atacando diversos órganos y causar la enfermedad que resulta en complicaciones graves o incluso la muerte, como la inflamación de las meninges, envenenamiento de la sangre (septicemia), neumonía y bacteriemia, endocarditis, peritonitis, y más. El neumococo es responsable de aprox. la mitad de la meningitis bacteriana en adultos, los cuales terminan en la muerte en el 30% de los casos.

Tratamiento

Hablando de neumococos y riesgos asociados con ellos, hay que mencionar las vacunas, que son esenciales en la prevención de la bacteria. Las vacunas contra antineumocócica se divide en vacunas polisacáridas y conjugadas. El segundo tipo de vacuna está indicada para niños de hasta 2 años de edad, mientras que las vacunas de polisacáridos se administran a los niños mayores.

¡A los neumococos NO SE DEBE IGNORAR! Causan muchas enfermedades graves, que pueden llevar a la discapacidad y a la muerte. Por tanto, vale la pena proteger a tu hijo.